
Finalidad
La Legión de María tiene como fin la gloria de Dios por medio de la santificación personal de sus propios miembros mediante la oración y la colaboración activa -bajo la dirección de la Jerarquía- a la obra de la Iglesia y de María: aplastar la cabeza de la serpiente infernal y ensanchar las fronteras del reinado de Cristo.
Después de contar con la aprobación del Concilium, y dentro de los límites prescritos por el Manual Oficial de la Legión, ésta se pone al servicio del obispo diocesano y del cura párroco, para cualquier obra social o de acción católica que, a juicio de dichas autoridades, pueda contribuir al bien de la Iglesia, y esté al alcance de los legionarios. Sin el consentimiento del párroco o del Ordinario, jamás emprenderán los legionarios ninguna de esas obras en una parroquia.
Por «Ordinario» se entiende en estas páginas «el Ordinario del lugar»: el obispo de la diócesis u otra autoridad eclesiástica competente.
«a) El fin inmediato de la colaboración de los seglares en el apostolado de la Jerarquía coincide con el fin apostólico de la Iglesia, es decir: evangelizar y santificar a los hombres y formar cristianamente su conciencia, de suerte que puedan imbuir de espíritu evangélico las diversas comunidades y los diversos ambientes.
b) Los seglares, al cooperar según su condición específica con la Jerarquía, ofrecen su experiencia y asumen su responsabilidad en la dirección de estas organizaciones, en el examen cuidadoso de las condiciones en que ha de ejercerse la
acción pastoral de la Iglesia, y en la elaboración y desarrollo de los programas de trabajo.
c) Los seglares trabajan unidos a la manera de un cuerpo orgánico, de forma que se manifieste mejor la comunidad de la Iglesia y resulte más eficaz el apostolado.
d) Los seglares -ya se ofrezcan espontáneamente, ya sean invitados a la acción y a la directa cooperación con el apostolado jerárquica, obran bajo la dirección superior de la misma Jerarquía, la cual puede sancionar esta cooperación incluso por un mandato explícito» (AA, 20).
Nuestra Finalidad

La Legión de María tiene como fin la gloria de Dios por medio de la santificación personal de sus propios miembros mediante la oración y la colaboración activa -bajo la dirección de la Jerarquía- a la obra de la Iglesia y de María: aplastar la cabeza de la serpiente infernal y ensanchar las fronteras del reinado de Cristo.
c) Los seglares trabajan unidos a la manera de un cuerpo orgánico, de forma que se manifieste mejor la comunidad de la Iglesia y resulte más eficaz el apostolado.
d) Los seglares -ya se ofrezcan espontáneamente, ya sean invitados a la acción y a la directa cooperación con el apostolado jerárquica, obran bajo la dirección superior de la misma Jerarquía, la cual puede sancionar esta cooperación incluso por un mandato explícito» (AA, 20).
b) Los seglares, al cooperar según su condición específica con la Jerarquía, ofrecen su experiencia y asumen su responsabilidad en la dirección de estas organizaciones, en el examen cuidadoso de las condiciones en que ha de ejercerse la
acción pastoral de la Iglesia, y en la elaboración y desarrollo de los programas de trabajo.
c) Los seglares trabajan unidos a la manera de un cuerpo orgánico, de forma que se manifieste mejor la comunidad de la Iglesia y resulte más eficaz el apostolado.
d) Los seglares -ya se ofrezcan espontáneamente, ya sean invitados a la acción y a la directa cooperación con el apostolado jerárquica, obran bajo la dirección superior de la misma Jerarquía, la cual puede sancionar esta cooperación incluso por un mandato explícito» (AA, 20).

Nuestra Historia

Aquel primer alistamiento de legionarios de María se hizo en Myra House, Francis Street, Dublín, Irlanda, a las ocho de la noche del 7 de septiembre de 1921, víspera de la fiesta de la Natividad de nuestra Señora. Por algún tiempo la organización se llamó «Asociación de nuestra Señora de la Misericordia», nombre tomado del título de la unidad madre

